Luis Alfonso Benítez Lobo pregona al Rocío este domingo

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Luis Alfonso Benítez Lobo

Luis Alfonso Benítez Lobo, propietario de «Muebles Benítez» e integrante del dúo «Soniquete», hará de nuevo su camino con la Hermandad nazarena

Luis Alfonso Benítez Lobo es natural de Dos Hermanas. Ha vivido en el barrio de La Jarana, en la calle Brasil. Arriba del negocio familiar «Muebles Benítez».

Cuando se casó en el año 2006 se fue a vivir a Vistazul y actualmente se vino a vivir al centro de la ciudad, a la plaza de la Mina, donde se crió con sus abuelos.

Estudió en el colegio de La Compasión y terminó la EGB en el Jesús del Gran Poder. Comenzó a estudiar Auxiliar de Clínica en las Adoratrices de Sevilla, pero no terminó «por circunstancias de la vida».

Con 16 años comenzó a trabajar con su abuelo en el negocio familiar, en la tienda de muebles que fundó en 1952. Actualmente, es Luis Alfonso Benítez Lobo quien está al frente del negocio junto a su padre.

Explica que su mayor afición es su Hermandad de la Amargura, en la que pasa gran parte de su tiempo. Le gusta el cine y el deporte, sobre todo, el fútbol.

Está casado con Carmen con la que tiene dos hijos: Alfonso de 14 años y Cayetano de 11.

Junto a su socio, su hermano, Fernando Carrasco, conforma el dúo «Soniquete». Su otra profesión. Desde 1997 colabora con todas las entidades que les requieren y les piden colaboración.

Luis Alfonso Benítez contesta a nuestras preguntas:

¿Desde cuándo está vinculado a la Hermandad del Rocío de Dos Hermanas?

Al Rocío toda la vida. Y con la Hermandad… a los 16 años, con Fernando, mi socio, como nos llamamos, hicimos una prueba vocal para entrar al coro y nos cogieron. No lo haríamos muy mal. Fue ahí cuando comenzó esa vinculación. En el año 95, aproximadamente.

El grupo salió de ese coro, igual que salieron los conocidos «Plaza Nueva» o las «Toma que toma». De ahí salimos unos cuantos. Y lo mejor de todo es la relación actual que seguimos teniendo entre todos.

¿Suele hacer el camino con la Hermandad nazarena?

Sí, siempre. Toda mi vida. Desde que tenía 16 años no he hecho el camino con otra Hermandad. Fallé un año, bueno, no fallé, decidí no hacer el camino porque mi abuelo estaba mal. No he ido nunca al Rocío con otra Hermandad y no lo tengo planteado tampoco. Mi camino es con Dos Hermanas que es con quién quiero ir, la verdad.

¿Cómo vivirá este año la Romería tras dos años de ausencia?

Con muchísima ilusión, incertidumbre, miedo ninguno porque quien tuvo retuvo. Con muchísimas ganas por todo lo que hemos dejado atrás que, la verdad, no es poco. A vivirlo con Fe, que es muy importante. En mi pregón es sobre mi Fe. Todo no es fiesta y jarana.

¿Lo haces con tú familia?

Bueno, con la familia no. Tengo la suerte de hacer el camino con mi compañero de vida, de todo, que es mi padre, y con un grupo de amigos, que se mantiene vivo todo el año, no solamente para el Rocío. Que en ocasiones, los veo más que a la familia.

¿Ya la está preparando?

Está todo medio organizado. La carriola… Vamos una reunión de muy diversas edades. Desde los mayores de más de 70 años y los más jóvenes con poco más de 20. Todos hombres.

¿Cuándo le proponen ser el pregonero y cómo recibe la noticia?

Fue en octubre de 2019, iba a ser el pregonero de 2020. Como nosotros estamos muy vinculados a la Hermandad para todo lo que hace falta. Me llaman de la Hermandad del Rocío, que van a organizar un acto benéfico y quieren contar con nosotros. Me llamaron a mí pero no llamaron a Fernando. Recuerdo que el día del evento se casaba una prima mía y se lo comenté. Me dijeron que pasara a Secretaría que tenían que comentarme algo. Me abordaron y el Hermano Mayor me dio la noticia. Me quedé a cuadros. Ya lo puedo decir, mi respuesta fue negativa. Lo único que había hecho parecido era presentar a mí amiga Mª Dolores Díaz Martín en su pregón de Semana Santa. No había hecho esto nunca, la verdad. Me dijeron que me lo pensara. Lo hablé en casa, mi padre me dijo respetaría mi decisión fuera la que fuera. Fui a ver a mi Virgen de la Amargura, le hablé un poquito. 

Y después fui a hablar con mi socio. Él me dijo que era un orgullo ser pregonero del Rocío. Le chantajeé. Le dije que habíamos estado siempre juntos, desde la guardería de Santa Ana, después en el colegio de La Compasión, salíamos juntos,…y que esto lo teníamos que hacer juntos. Que yo aceptaba ser el pregonero si él era mi presentador. Y así se lo comunicamos a Juan, el Hermano Mayor.

Ha tenido dos años para hacer el pregón, ¿ha sido una ventaja?

Para nada. He tenido desde septiembre al mes de marzo. Por que, cuando nos confinaron, el pregón lo guardé en un cajón. Tenía medio pregón hecho, no he quitado nada, he añadido. 

Además, mi situación anímica aquél año no era la mejor, por motivos laborales, ha habido muchos cambios estructurales en mi empresa… y creo que ha llegado el pregón en el mejor momento que podía llegar, gracias a Dios. Mi vida laboral, de negocios está súper estable, marchan las cosas… y ahora es cuando le pegué el empujón ese al pregón para poderlo terminar.

¿Ha cambiado mucho el pregón que iba a ofrecer en 2020 al que dará en 2022?

Para nada. Sinceramente, no es el mismo porque no estaba terminado. Yo voy a pregonar El Rocío, no la situación ni lo que hemos pasado. Eso lo tenía yo claro, clarísimo.

¿Estará marcado por la pandemia?

No. Voy a pregonar una cosa muy bonita que hay en el mes de mayo, que Dos Hermanas va al Rocío y, sobre todo, la Fe que le tengo a la Virgen y a María, nada más. 

¿Cuáles serán los ejes principales de su pregón?

La Fe a María, que es muy importante.

¿Con qué mensaje le gustaría que se quedase los asistentes?

Creo que va a ser un pregón emotivo, de pellizco, de arrancar un poco el alma. También la base musical puede que sea importante. Creo que con mis vivencias emotivas, muy emotivas, y con la Fe que le tengo a María. Es mi forma de vivir en el día a día.

Le presenta Fernando Carrasco, ¿por qué le ha elegido como presentador?

Por que es mi hermano. No hay nadie que me conozca mejor que él.

A pocos días de su pregón, ¿está nervioso?

Hoy a las 5 de la mañana no tenía nada que hacer y me he despertado… No se yo el motivo, yo abro una mijita más tarde (risas).

¿Es el primer pregón que ofreces?

Lo más parecido que he hecho de este tipo es la presentación del pregón de Semana Santa de mí amiga. Creo que va a ser una despedida y cierre. Creo que nunca más voy a dar otro, porque no me considero pregonero. Por ejemplo, mi amigo Dani Vaquero  próximamente dará el pregón del Rocío… por que sí, pero yo no. Me ha costado la vida escribirlo, poner sobre el papel las emociones.

¿Qué significa la Virgen del Rocío en su vida?

Es mi vida diaria. Ser rociero es, como dicen de los toreros, hay que levantarse rociero y acostarse rociero y ser rociero es mucho más que ir al Rocío. Es ser muy cristiano. Como dicen las Sevillanas: «Para ser buen rociero primero hay que ser buen cristiano». Eso es ser buen rociero, no solamente echarte a caminar y fiesta y jarana. Ser rociero es una palabra para mí muy grande.

¿Y la Romería?

Es lo que más me gusta de todo el año. Y mira que yo soy de Semana Santa y del Viernes Santo. Pero no hay cosa que me guste más. Es, como dice la letra del Coro del Rocío: «Es que llegando la primavera me vuelvo loco». Pues yo, me vuelvo loco, me pirra, me encanta. Es una maravilla.

¿Algún mensaje para los nazarenos de cara a la próxima Romería?

Le pediría a todo el que no pueda ir al camino por un motivo u otro, que acompañe a la salida de nuestro Bendito Simpecao que es muy bonito, y que le pidan con Fe porque seguro que Ella se lo concederá.

Luis Alfonso Benítez pregonará a la Virgen del Rocío este domingo a partir de las 11.00 horas.

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