Antonio Luis Troya Román, un joven imaginero nazareno (I)

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Antonio Luis Troya Román

Ha realizado numerosas imágenes para muy diversas partes de la Tierra

Hoy voy a hablar de un joven imaginero nazareno, que ha realizado recientemente la imagen de Santa Ángela de la Cruz que se venera en la Parroquia Mayor y Más Antigua de Santa María Magdalena. Se trata de Antonio Luis Troya Román.

Nace nuestro biografiado el 21 del 12 de 1986 en el hospital sevillano Virgen del Rocío. Es hijo de Antonio Troya Periáñez, natural de Olvera, y de María Luisa Román Rodríguez, natural de Dos Hermanas. Sus abuelos paternos son José Troya Pérez y María Periáñez Escot, ambos de la nombrada Olvera, y los maternos Manuel Román Salguero y Carmen Rodríguez Guerra, ambos nazarenos. Es decir, la familia paterna viene de esa bella ciudad de la Sierra de Cádiz que es Olvera, cuya patrona es la devotísima Virgen de los Remedios, que celebra una gran romería el Lunes de Quasimodo. Antonio Luis tiene otros dos hermanos menores: Alejandro y Jesús.

Su padre posee un bar en Sevilla, concretamente en la zona de Bami, que se llama Cafetería Virgen de Valme y su madre trabajaba en la lavandería del Hospital El Tomillar y después, hoy, en la del Hospital Virgen de Valme. De niño, nuestro biografiado, estudió en el Colegio Nuestra Señora de la Compasión de Religiosas de Nuestra Señora de la Compasión -vulgo Compasionistas- hasta 4º de E.S.O. Después pasó a la Escuela de Artes y Oficios y estudió Dorado y Policromía durante dos años. A continuación durante otros tres estudió Artes Aplicadas a la Piedra y Escultura.

Dentro de la Escuela, tomaría contacto con talleres de imaginería cuando estudiaba dorado y policromía. Conoció a su profesor Francisco Rejano Zapata. Éste le propone marcharse a su taller de escultura y fundición y permanece con él dos años y medio y aún sigue colaborando con él. Termina escultura con 21 años.

Monta su primer estudio en casa de su abuela Carmen Rodríguez Guerra, en la calle Fernán Caballero, vulgo ‘Las Morerillas’, en la casa que fue de la recordada Elvira Mantilla Rodríguez, camarera que fue de la Virgen de Valme a la que he estudiado en diversos trabajos. Permanece en este estudio durante once años.

Empieza con trabajos pequeños para hermandades y particulares. Luego ya se ocupa de trabajos de más envergadura.

En 2008, realiza para la Cofradía del Nazareno de Castilblanco de los Arroyos los ángeles para el paso y la Cruz del Cristo.

En 2013, ejecuta el Cristo de la Caridad de Jaén, el primero que hizo que procesiona en mayo y que representa el misterio de Cristo hablando con tres niños.

En 2014, por encargo de la Hermandad de Valme, realiza la talla de la Virgen de la Parroquia de San Lorenzo de Sevilla, donde ejerce la cura de almas el sacerdote nazareno don Francisco de los Reyes Rodríguez López.

En 2016 talla la nube de la Subida a los Cielos, de la Asunción de nuestra más antigua Hermandad penitencial, la de Vera-Cruz.

En 2017 realiza todas las cartelas de un paso de misterio, el de la Virgen de la Luz de la Cofradía del Santo Sepulcro de León.

En 2019 talla un Nazareno para la Hermandad del Dulce Nombre de Vélez-Málaga.

Pero lo que le hace dar el salto a la fama es el Nazareno de la Humildad, obra que hace en 2017 por encargo de Fray Juan Dobado Fernández, Prior del Convento Sevillano del Santo Ángel, de Padres Carmelitas Descalzos, sito en la céntrica calle Rioja. Fray Juan es Doctor en Historia del Arte y su opinión es muy tenida en cuenta en Sevilla, aparte de que la Imagen va a una iglesia muy concurrida de la ciudad de la Giralda.

De todas formas, me he dejado atrás una obra de capital importancia en su vida de imaginero, quizá la más importante, o, por lo menos, yo así lo considero. Se trata de la restauración del Nazareno de la Atalaya, una localidad del obispado de Santiago de Veraguas y provincia de Veraguas que es la imagen, en este caso de Cristo, con más devoción en Panamá, lo que se ve en su procesión del Primer Domingo de Cuaresma, a la que se calcula que acuden 200.000 personas. Es comparable, salvando las distancias con la romería de Nuestra Señora del Rocío de nuestra tierra.

También, ejecutó una imagen de San Liborio, patrón del obispado de Santiago y otra de San Francisco Javier para la ciudad de Cañazas.

En septiembre de 2018, nuestro imaginero, expuso en el Salón Apeadero del Ayuntamiento de Sevilla en una muestra montada por la empresa Plan B, dirigida por Manuel Serrano y, cuyo comisario, fue nuestro paisano el historiador Antonio José López Gutiérrez. En ella, mostró un Crucificado y una Virgen. La exposición, muy adecuadamente, se titulaba ‘La gubia de Troya entre dos mundos’.

Igualmente, ha realizado para particulares, una dolorosa para una hacienda de Humilladero en Málaga, otra dolorosa para otra hacienda de Colmenarejo en Madrid y un Gran Poder de Sevilla para una capilla privada en La Línea de la Concepción. También talló una imagen de Nuestro Padre Jesús de la Fe para la capilla de la citada hacienda de Colmenarejo. Muy significativo es que, en 2009, ejecutara una imagen de la Asunción para la Capilla de mi primo, catequizando y distinguido pregonero de Valme y Semana Santa, Francisco Javier Mena Hervás, uno de los mayores devotos que tiene María en este dogma en toda Dos Hermanas.

De la misma manera, entre 2009 y 2013, estuvo realizando una serie de crucificados de marfil para Méjico.

Entre el año 2018 y 2020, ha restaurado todas las imágenes secundarias de la Oración en el Huerto, sobresaliendo la restauración del bellísimo Ángel, una de las obras cumbres de Manuel Pineda Calderón, realizada en 1940, y tenida por una de las obras más hermosas salidas de la gubia del escultor alcalareño, que tanto trabajó para Dos Hermanas.

Luego, nuestro escultor se ha trasladado a un taller nuevo en la calle Cabo Noval, en lo que yo considero barrio de San Sebastián, aunque no esté tan cerca de la Capilla de nuestro Santo Patrón. Posteriormente, se presentó en una exposición en Méjico. La montó la ya nombrada empresa Plan B, cuyo director era Manuel Serrano, como ya se ha dicho y el comisario fue el también nombrado Antonio José López Gutiérrez. Su trabajo se titulaba ‘El Modelado de la Fe por Troya (De Sevilla a Méjico)’. Se presentaron en Ciudad de Méjico en el Primer Festival de Sentidos. Él iba como escultor internacional. Como pintor mejicano iba Fernando Ortiz. También acudió la pintora estadounidense Laura Good, en moda Dolce y Gabbana, Yves Saint-Laurent y Jomalone, en coches Bentley y en bebidas el tequila General.

Como puede verse, Antonio Luis Troya es un artista internacional, que ha triunfado no sólo en nuestra patria sino también en el extranjero. Ahí tenemos los ejemplos del otro lado del Charco, de Panamá y Méjico.

En la actualidad, está tallando un segundo crucificado para Alicante y las catorce cartelas que restan del paso de Presentación de Dos Hermanas.

Puede verse que estamos ante un escultor consolidado que, a pesar de su juventud, no le falta trabajo. Actualmente, con el otro gran escultor que hay en Dos Hermanas, Salvador Madroñal Valle, llenan de imágenes la Geografía nacional y son dos glorias para nuestra ciudad.

Pero tengo que acabar, la Semana que viene hablaré de sus devociones y aficiones y sobre todo de su última obra, la Santa Ángela de la Parroquia, que muy pronto ha movido a devoción a los fieles de nuestra ciudad y que merece, por sí sola, un artículo.

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