Natural de Dos Hermanas, David Pavón Rubio es una persona profundamente vinculada a su ciudad, a sus hermandades y a la vida cultural y religiosa nazarena
David Pavón está casado con María José y es padre de dos hijos, David y Elena. Colabora habitualmente con la Iglesia, Cáritas y distintas pastorales.
Reconocido cofrade nazareno, su hermandad de cuna es la Hermandad del Gran Poder de Dos Hermanas, donde es hermano desde hace más de cuarenta años.
Es igualmente hermano de la Hermandad del Santo Entierro y de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Dos Hermanas. Aunque no se considera rociero, acumula más tres décadas como peregrino “de a pie” junto a la Hermandad del Gran Poder.
Su trayectoria en el ámbito musical cofrade comienza en la Banda de Cornetas y Tambores Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, donde ejerce como Secretario dentro de la dirección. Donde, indica, dejó buenos amigos y vivencias únicas. Posteriormente ha sido Relaciones Públicas de la Agrupación Musical Santa María La Blanca de Los Palacios, desarrollando también labores administrativas y de gestión dentro de su Junta Directiva.
Ha sido Gerente de Cuerda Sacra, orquesta especializada en música sacra, y productor y coordinador del proyecto Harmonía, “La música a través de sus autores”, en el que ha producido y coordinado, junto a Alejandro Gómez, las obras “De Buena Fe y Aleluya”. Desarrolla asimismo una intensa labor como asesor de Agrupaciones Musicales y Bandas de Cornetas y Tambores, organizador de conciertos y eventos músico-cofrades y consultor de hermandades en materia de acompañamiento musical.
Tras su paso por el Cuerpo de Ingenieros del Regimiento de Movilización y Prácticas de Ferrocarriles, ocupó plaza como conductor en el Ayuntamiento de Dos Hermanas, iniciando posteriormente una nueva etapa profesional en el sector metalgráfico. Actualmente desarrolla su labor en una multinacional estadounidense del sector, con responsabilidades a nivel de la Península Ibérica.
David Pavón es Técnico Superior en Gestión y Control del Aprovisionamiento y Técnico Superior en Comercio y Marketing, con especialización en Logística, Organización y Gestión de Almacenes, además de diversas acreditaciones y una amplia trayectoria de asesoramiento en este ámbito.
Destaca su servicio a los demás, su pasión por los animales, su especial carácter afable y humano y siempre al servicio de los demás.
David Pavón responde a nuestras preguntas:
¿Cómo nace la Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús Cautivo y con qué objetivos iniciales?
La Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús Cautivo nace desde la sencillez y el servicio, con un único y claro propósito: ponerse humildemente al servicio de la Sacramental y Trinitaria Hermandad del Cautivo de Dos Hermanas y contribuir, desde la música, a engrandecer su vida corporativa.
Desde su origen se concibe no como algo ajeno, sino como un grupo más de la Hermandad, llamado a caminar junto a ella, compartiendo su identidad, su sentir y su forma de entender la devoción. El objetivo inicial fue dotar a Nuestro Padre Jesús Cautivo de una Agrupación Musical propia que acompañara su discurrir cada Domingo de Ramos con respeto, solemnidad y coherencia.
Somos plenamente conscientes de que el Señor lo llena todo por sí mismo; su presencia basta y su grandeza es absoluta. Precisamente por eso, el reto fue siempre hacerlo desde la humildad: intentar que paso y Agrupación formaran un solo caminar, un binomio armónico al servicio de Él y de su Hermandad, sin protagonismos, con obediencia, fe y profundo sentido de hermandad.
¿Cuáles han sido los mayores retos en estos primeros años de vida?
Han sido varios, sin duda, y todos ellos exigentes. Pero quizá el mayor reto fue la constancia diaria y silenciosa de los comienzos. Ensayar de lunes a viernes en la calle, sin más techo que una farola, afrontando el frío del invierno, el calor extremo del verano e incluso la lluvia, fue una auténtica prueba de fe y compromiso.
Hubo ensayos con apenas cuatro personas, a temperaturas muy duras, donde el cansancio físico se unía a la incertidumbre. Y, sin embargo, sin saber muy bien cómo, fueron llegando hermanos y músicos que quisieron sumar su esfuerzo y su ilusión a este caminar común.
Otro desafío importante fue el material: hacer verdaderos equilibrios con los medios de los que la Hermandad pudo disponer para dotar a la Agrupación de instrumentos y uniformidad, con el firme propósito de salir el primer año con todo digno, completo y correctamente atendido. Gracias al esfuerzo compartido, a la responsabilidad y al apoyo de la Hermandad, se logró salir plenamente uniformados y con todo en orden.
Siempre lo diremos con humildad y convicción: hubo mucho trabajo humano, sí, pero también sentimos claramente que las manos del Señor estuvieron presentes. De otro modo, habría sido sencillamente imposible.
Desde su fundación hasta hoy, ¿qué cambios más significativos destacaría en el plano musical?
En el plano musical, el cambio más significativo ha sido la evolución del repertorio. Con el paso del tiempo, y siempre desde la prudencia, la Agrupación ha ido asumiendo marchas de mayor complejidad interpretativa.
Especialmente en este año 2026, se han incorporado obras exigentes que han supuesto un importante salto musical y que, además, han contribuido a ir definiendo un estilo propio, aún en construcción, fruto del trabajo constante y del crecimiento natural de la formación.
¿Cómo ha evolucionado el nivel técnico e interpretativo de los músicos?
El crecimiento está siendo diario y va de la mano de la exigencia del repertorio. Ese avance no sería posible sin el papel fundamental de la Dirección Musical, que está sabiendo guiar este proceso con humildad, paciencia y profesionalidad.
Gracias al trabajo de nuestro director Musical, Alejandro, y a la perfecta conjunción entre dirección y componentes —entendiendo qué se quiere, cómo, cuándo y por qué—, el nivel técnico e interpretativo del conjunto ha dado un paso adelante de forma natural y sostenida.
¿Algún momento clave que marcara un antes y un después en la historia de la banda?
Sin lugar a duda, la primera salida tras Nuestro Padre Jesús Cautivo, en el año 2024. Aquel día se convirtió en el verdadero punto de partida de nuestra historia junto a Él. Era el sueño hecho realidad tras mucho trabajo silencioso y aguantando muchísimas críticas.
La lluvia impidió la Estación de Penitencia, pero no el encuentro. Cuando parecía que todo debía detenerse, entendimos que el Señor y su Bendita Madre de la Esperanza querían, al menos, escuchar a su Agrupación. Y allí, bajo el agua, empapados y con el banderín alzado y la música elevándose entre la lluvia y lágrimas, se produjo algo difícil de explicar con palabras.
Músicos, costaleros y hermanos caminamos juntos hasta la puerta del templo, y dentro, al amparo de Nuestros Titulares, se vivió un momento de profunda comunión y verdad. La lluvia caía con fuerza, y más fuerte sonaban los instrumentos; y si el agua mojaba el suelo, las lágrimas hablaban del corazón.
Aquel instante nos marcó para siempre. Al día siguiente, sin necesidad de decir mucho, nos juramos trabajar más, mejor y con mayor responsabilidad. Volver en 2025 con más calidad, más entrega y más fe. Aquel día comprendimos que la música no era el fin, sino el medio. Y desde entonces, nada volvió a ser igual.
¿Cómo ha sido el crecimiento en cuanto a número de componentes y estructura interna?
El crecimiento ha sido progresivo y natural, siempre muy medido. Comenzamos con tres músicos, a la semana siguiente éramos seis, después doce, hasta llegar a los 79 actuales. Podríamos ser más, pero hemos preferido preservar la humildad, la integración y nuestros valores: la cantidad no hace la calidad. En todo momento, priorizamos la convivencia, la formación y el sentido de pertenencia a la Hermandad y a la Agrupación.
Paralelamente, la estructura interna se ha ido consolidando poco a poco, adaptándose a las necesidades reales del grupo y asentándose sobre el respeto, la responsabilidad y el trabajo en equipo. Los cargos de mayor responsabilidad y los puestos críticos son ocupados por componentes con experiencia, cuyas profesiones se vinculan directamente con sus funciones. Todo ello se ha desarrollado con prudencia, comprendiendo que crecer no es solo sumar personas, sino hacerlo con coherencia, compromiso y sentido de servicio.
¿Qué importancia tiene la formación musical dentro del proyecto?
La formación musical ha sido siempre vital, inseparable del proyecto y absolutamente necesaria. Desde los inicios, ha ido de la mano de la Agrupación, no como un añadido, sino como parte fundamental de su crecimiento.
Algunos de nuestros músicos han llegado desde la Escuela de Música de la Agrupación, incorporándose cuando alcanzaban el nivel requerido, y otros siguen asistiendo para perfeccionarse, ampliar conocimientos y dar más. La escuela, iniciada por el profesor D. David Moya, continuada con la labor docente de D. Domingo Daza y hoy bajo la dirección de Alejandro Gómez, ha sido el germen y la base de lo que somos.
A todos ellos les expresamos nuestro profundo agradecimiento, con un saludo cariñoso, por su dedicación, su paciencia y su contribución a la vida de la Agrupación.
¿Cómo definiría el sello musical actual de la agrupación?
Comenzamos con un sello clásico, como era natural en los primeros años. Sin embargo, a medida que hemos ido creciendo y madurando, hemos empezado a trabajar en la construcción de un estilo propio, con identidad y personalidad propia.
Definir un sello requiere tiempo, constancia y mucho esfuerzo; no será fácil, pero es en ello donde centramos nuestra energía. Hoy todavía no podemos decir que tengamos un sello plenamente definido… pero, dennos unos años y seguro que podremos hablar de él con orgullo y humildad.
¿Qué criterios siguen a la hora de incorporar nuevas marchas al repertorio?
La incorporación de nuevas marchas responde a varios criterios, pero el primero y más importante es que la pieza pueda ser defendida plenamente con la plantilla actual. No se trata de juzgar si es buena o mala, sino de respetar lo que el autor ha escrito y tocarla con fidelidad, sin modificar acordes ni transponerla más allá de lo necesario.
Una vez superado este primer filtro, valoramos cómo la marcha encaja en nuestro camino hacia la definición de un estilo propio, contribuyendo a nuestro sello y a la identidad musical de la Agrupación. Todo siempre desde el respeto, la coherencia y la humildad de entender que la música está al servicio del Señor y de su Hermandad.
¿Apuestan más por composiciones clásicas, contemporáneas o propias?
Nos sentimos cómodos en los tres estilos y los incorporamos todos en nuestro repertorio. Cada uno aporta riqueza y variedad, y nos permite crecer como conjunto. Incluso hemos adaptado saetillas y clásicos a nuestra sección de viento metal, interpretándolos tanto en Dos Hermanas como fuera, y cada año acompañando la subida de Nuestro Titular a su paso procesional.
¿Qué importancia tienen las composiciones propias dentro del proyecto artístico?
Mucha, claro que sí. Las composiciones propias son una parte esencial de nuestro proyecto, porque nos permiten expresar nuestra identidad y nuestro estilo de manera única. No buscamos protagonismos, sino enriquecer el repertorio con piezas que nazcan del mismo espíritu de la Agrupación y que reflejen la fe, el respeto y la dedicación de quienes formamos parte de ella.
Cada marcha propia es un paso más en la construcción de nuestro sello musical.
¿Cómo trabajan la adaptación del repertorio al acompañamiento de las hermandades?
El proceso comienza haciendo llegar nuestro repertorio a la Hermandad, para que puedan escucharlo y compartir sus impresiones. Tras ello, nos reunimos con el cuerpo de capataces y la comisión de la Agrupación para definir conjuntamente el repertorio más adecuado.
Se tiene en cuenta cada detalle: las preferencias de la Hermandad, la ciudad, el tipo de acontecimiento —Semana Santa o procesión extraordinaria—, hasta cerrar un repertorio consensuado. Todo ello busca siempre la mayor expresión y coherencia de la cofradía en la calle, poniendo la música al servicio de su caminar.
Como director, ¿cuál considera que es su mayor responsabilidad al frente de la agrupación?
Sin duda, la mayor responsabilidad es representar públicamente a la Agrupación, porque significa ser la cabeza visible de un brazo de la Hermandad del Cautivo, tanto en la calle como ante la opinión pública. Nos movemos en un mundo globalizado y mediatizado, y eso exige integridad y los pies firmes en la tierra: detrás del cargo está el nombre de la Hermandad y miles de hermanos que confían en ti. Todo lo que diga o haga refleja siempre a la Hermandad, y esa conciencia marca la verdadera responsabilidad.
En segundo lugar, está la gestión del proyecto en su conjunto: coordinar todos los departamentos para que funcionen como un reloj, que cada miembro se sienta valorado y cómodo, y ser ejemplo y guía para quienes depositan su confianza en ti. Es acompañar, escuchar, apoyar y resolver dudas con humildad, paciencia y sentido de servicio, porque liderar no es mandar, sino cuidar de quienes caminan a tu lado.
¿Cómo se gestiona el equilibrio entre disciplina musical y ambiente humano dentro del grupo?
No es fácil, de hecho, es todo un desafío. Una Agrupación está formada por hombres y mujeres, niños, adolescentes y algunos mayores; solteros, casados, con distintas experiencias y maneras de ser. Gestionar todo eso requiere comprensión y sentido común.
Para mí, la clave está en ser uno mismo, hablar desde el corazón y escuchar sin pretender ser nadie especial. Es importante que cada integrante entienda su lugar, las prioridades y el propósito de lo que hacemos.
Si tuviera que resumirlo en una fórmula, sería esta: equilibrio + disciplina + música = ambiente humano. La disciplina y el rigor musical solo tienen sentido si caminan de la mano de respeto, apoyo y confianza entre todos los que formamos parte de esta familia
¿Qué valores intenta transmitir a los componentes más jóvenes?
Intento transmitir a los jóvenes -y también a los menos jóvenes- la importancia de cultivar valores fundamentales como el respeto, la honestidad, la responsabilidad y la empatía. Insisto igualmente en la humildad, la solidaridad, la tolerancia y el trabajo constante, porque considero que son esenciales para formar adultos íntegros, con propósito y capaces de contribuir a una sociedad más justa y humana.
Si consigo inculcar todo esto a través de la música y de esta Agrupación Musical, no solo estaremos formando buenos músicos, sino, sobre todo, buenas personas.
¿En qué punto se encuentra actualmente la agrupación dentro del panorama musical cofrade?
Estamos en un momento dulce, pero siempre con el deseo de mejorar. Aun con tan poco tiempo de existencia, no hay argumentos objetivos para comparar hoy con ayer; quien realmente puede hablar es la calle, no nosotros.
Este año ya hemos ofrecido dos conciertos: uno en Gran Poder, con lleno absoluto y rotundo éxito, y otro en Santa María Magdalena, con más de 300 asistentes, donde la respuesta del público fue abrumadora.
Insisto, con todo el respeto y humildad: que hable la calle. Su juicio, su acogida y su emoción son los que realmente marcan nuestro lugar y crecimiento
¿Qué proyectos ilusionantes tienen a corto y medio plazo?
A corto plazo, estamos centrados en aumentar la instrumentación y la uniformidad, ya que este año, ya hay componentes que no podrán estrenarse por falta de recursos. No queremos hacer las cosas a la carrera, ni aparentar lo que no coexistimos. Los que somos, los que veis, es lo que hay, no hay componentes externos. Cada uniforme es un alma de esta casa, si no hay más, es poque no podemos.
A medio plazo, nuestro objetivo es crear de nuestro local, un estudio profesional, un local de ensayos con todas las comodidades y herramientas necesarias para llevar nuestro nivel musical al siguiente escalón.
Finalmente, buscamos profesionalizar todo lo que hacemos, conscientes de que la transparencia y la excelencia requieren tiempo y dedicación, equilibrando siempre nuestro compromiso con la Agrupación con nuestras responsabilidades profesionales.
¿Se plantean grabaciones, giras o participación en certámenes en los próximos años?
Ya en 2024 fuimos la Agrupación designada para el Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías de España, celebrado en Medina del Campo, Valladolid. Este año recibimos invitaciones desde Valencia y Murcia, pero decidimos declinarlas para centrarnos en nuestro trabajo y crecimiento.
Sin embargo, este año nos presentamos en Sevilla: el próximo 14 de marzo tendremos el honor y la responsabilidad de actuar en la Parroquia de Santa Cruz, ante la imagen del Señor de las Misericordias, a quien dedicamos una marcha con motivo de nuestro estreno en la capital andaluza. Esperamos contar con la presencia de nuestros seguidores, hermanos y la ciudad de Dos Hermanas, acompañando a su Agrupación Musical.
En cuanto a grabaciones, después de la Semana Santa de 2026 evaluaremos nuestra situación y plantearemos las miras para 2026/2027, valorando todo con prudencia y perspectiva. A día de hoy, no está previsto, es pronto para ello. De cara al futuro, cualquier propuesta de actuación fuera de Andalucía será igualmente estudiada desde la seriedad, la prudencia y la sencillez que guían nuestro proyecto.
¿Dónde le gustaría que estuviera la Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús Cautivo dentro de diez o quince años?
Primero y siempre, detrás de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Dos Hermanas, que es nuestra razón de ser. Por supuesto, nos gustaría tener la oportunidad de tocar en Sevilla, pero si tuviera que elegir, firmaría ahora mismo una Semana Santa completa en Dos Hermanas, de Viernes de Dolores a Domingo de Resurrección.
Somos nazarenos, esta es nuestra casa, y nos debemos a nuestra gente, a nuestras tradiciones y a nuestras Hermandades. Cada componente pertenece a una Hermandad de Dos Hermanas y siente con profundidad su titular y su devoción. De hecho, de los 79 músicos, solo dos no son de aquí, lo que refleja que el 98% de la Agrupación es nazarena.
Dicho esto, ¿dónde me gustaría verla en 10-15 años? Pues, Laura, en lo más alto. Tenemos ambición, porque sin ella no hay motivación. Si pudiéramos vivir ese compromiso absoluto con nuestra ciudad y nuestras Hermandades, sería, sin duda, nuestra máxima realización y orgullo.
Para concluir, David, ¿cómo se vive y se siente la relación de la Agrupación con la Hermandad, con sus hermanos, la Junta de Gobierno y los costaleros?
Siento la necesidad de destacar la excelente relación Hermandad-Agrupación, y lo hago sin orgullo, sino con absoluta sinceridad. Me siento abrumado por las constantes muestras de cariño de todos los hermanos y hermanas. No he recibido una crítica negativa, un gesto desagradable ni una mala cara. Este proyecto fue acogido con agrado, respaldado por un consenso en el cabildo general que lo aprobó, y desde entonces todo ha ido cumpliendo plazos, expectativas, objetivos y metas. No hay un solo hermano que no sienta orgullo por su Agrupación Musical.
Quiero destacar especialmente el trato y la confianza de la actual Junta de Gobierno, artífices de esta realidad. Ellos apostaron, confiaron y arriesgaron para que hoy la Agrupación sea una realidad y no solo un proyecto, y el trato recibido ha sido y sigue siendo exquisito.
Por otro lado, los costaleros nos han brindado un apoyo incondicional. En esta Hermandad no hay dos cuadrillas, hay una sola al servicio de sus titulares y de la Corporación, a la que se ha sumado la Agrupación, llegando a formar una sólo voz. Nos han llamado “la octava trabajadera”, y lo llevamos con orgullo, conscientes del honor que supone acompañar su esfuerzo y su devoción.
Los hermanos nos animan a seguir, crecer y llevar el nombre del Cautivo a lo más alto, y eso es una responsabilidad y un orgullo que llevamos con humildad. Los capataces, Jesús y José Andrés, nos dan siempre muestras de cariño y hermandad; los costaleros participan en nuestros ensayos y los músicos en los suyos, compartiendo tiempo, conversación y vida de Hermandad.
Hoy, ya no se concibe al Cautivo sin su Agrupación, y eso es un clamor y un orgullo que se perpetúa. El Señor y su Agrupación caminan juntos, y el futuro está abierto a un crecimiento continuo, siempre para mayor gloria de Él.
David Pavón tiene la vista puesta en la próxima Estación de Penitencia acompañando a Ntro. Padre Jesús Cautivo por las calles de Dos Hermanas.






































