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martes 15 de septiembre de 2026
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Eduardo Dávila Miura estará en la ciudad este jueves

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Eduardo Dávila Miura

Eduardo Dávila Miura hablará, en el IV Congreso Tixe, de su reinvención profesional al pasar de torero a conferenciante y empresario

Eduardo Dávila Miura estará este jueves, a partir de las 18.30 horas, en la Ciudad del Conocimiento en el IV Congreso Tixe bajo el lema ‘Reinventarse es la clave’.

La inscripción es gratuita, por lo que las personas interesadas en escuchar en primera persona la conferencia de Eduardo Dávila pueden inscribirse en este enlace.

Eduardo Dávila Miura atiende nuestras preguntas:

¿Qué lecciones de su vida como torero considera fundamentales para entender su enfoque actual hacia la reinvención?

Bueno, yo creo que en la vida todos tenemos la obligación de reinventarnos. Sobre todo porque en la vida quizás los objetivos nunca los terminamos de alcanzar. Los toreros siempre decimos que nos vamos, nos retiramos, siempre con la sensación de no haber hecho nuestra faena perfecta. 

En la vida, para ser mejor en tu en tu profesión, tienes la obligación de reinventarte. Y yo creo sinceramente que eso va unido a la ambición de querer ser mejor, de no conformarte y de ser consciente que tu competencia también está en la misma lucha.

Entonces, el ser capaz de mantener tu nivel y de seguir haciendo crecer tu empresa o tu marca personal, pues una de las cosas importantes es reinventarse. 

¿Qué momento, experiencia le hizo darse cuenta de que era necesario reinventarse? 

Bueno, para mí hay un momento muy complicado, que es el año 2006, octubre, cuando yo tomo la decisión de retirarme profesionalmente de torear, con 32 años, bastante joven, veo que no estoy al nivel que me gusta o al que quiero estar delante del toro y tomo la decisión de retirarme. 

Es un momento en el que siento mucho miedo, mucha incertidumbre, mucho vértigo porque no sabía qué iba iba a pasar a partir de ese momento con mi vida profesional. 

La profesión de torero es una profesión tremendamente celosa, que te absorbe mucho, que se convierte en una forma de vida y bueno, en aquel momento tuve la capacidad de reinventarme porque tuve claro que donde yo era profesional era en el mundo del toro y que había más cosas que se podían hacer sin tener que, solo y exclusivamente, ponerme delante del toro, que torear. 

Yo hoy todo lo que hago profesionalmente está unido directa o indirectamente con el mundo del toro. Yo creo que en la vida es importante reinventarse, pero reinventarse, sinceramente, creo que en el camino que tú te sientes profesional.

En su transición de torero a conferenciante y empresario, ¿qué fue lo más desafiante?

Para mí el mayor desafío es cada vez que me pongo delante de cualquier auditorio y tengo el reto de mandarle un mensaje que le sea útil a la gente. Que la gente empatice y que se sienta mucho más unida a un torero en el día a día profesional de lo que en un principio pueda pensar. 

Al final tenemos que tener claro que que todos pasamos por lo mismo, todos sentimos miedo, todos sentimos incertidumbre y que a lo mejor la gente puede ver que lo que yo hago o que lo que yo hacía, que era torear, es muy difícil, se sienten incapaces de hacerlo, pero también yo me puedo sentir incapaz de hacer lo que ellos hacen. Yo creo que en la vida todo es difícil y a nadie nos regalan nada.

¿Echa mucho de menos torear?

Sí, es verdad que siempre se echa de menos torear. Es algo que es un veneno tan grande que siempre te acompaña. Es verdad que sigo toreando en el campo cuando me apetece, cuando puedo, incluso en algunos festivales benéficos también toreo. 

Voy a intentar torear durante toda mi vida mientras que mi cuerpo y mi mente me lo permitan, porque es lo que más me gusta y es de la forma que más disfruto. Pero sí es verdad que que bueno, de ahí a lo que es el afrontar una temporada de luces, el torear, el competir en las plazas, pues uno tiene que ser consciente que las cosas tienen su momento. Le tengo mucho respeto a la profesión de torero.

Viví una época muy bonita de la que estoy orgulloso y y estoy pues bastante contento de haberlo disfrutado, pero sí es verdad que las cosas tienen su momento.

¿Qué habilidades transfirió mejor de la tauromaquia a su nueva trayectoria?

Cuando tengo algún algún reto, algo que que estoy viviendo, me acuerdo, intento acordarme mucho de cómo actuaría yo delante del toro, porque al final está todo muy relacionado.

Para mí es clave el compromiso. Para mí es clave la pasión, poner pasión en las cosas. Para mí es clave ser capaz de eliminar pensamientos negativos y, por supuesto, yo creo mucho en la vocación, en hacer lo que te gusta. Estar convencido de que es tu camino y tener la capacidad, que para mí es fundamental, de disfrutar del día a día. Por mucho que haya momentos complicados y haya momentos difíciles, si tuviéramos la capacidad de disfrutar del día a día… Porque al final quizás de las cosas que más se me viene a la cabeza es que no fui capaz de disfrutar mi profesión de torero todo lo que se merecía.

Si pudiera resumir en una frase el aprendizaje más importante de su carrera, ¿cuál sería?

Creo que la importancia de la confianza en uno mismo. Yo creo que, muchas veces, los mayores enemigos somos nosotros mismos.

¿Cuál fue el primer paso concreto que dio para reinventarse?

Es verdad que a mí desde que me retiro de torear, me llaman medios de comunicación, radio, televisión… para comentar corridas.

La verdad que siempre he sido una persona que me he sentido a gusto hablando en público. Era algo que nunca me ha pesado, creo que era algo que venía conmigo, innato, y entonces, en ese momento, cuando empiezo a analizar todo lo que he vivido como torero, los momentos de superación que he tenido que hacer, cómo he gestionado el miedo, cómo he gestionado la incertidumbre, cómo he gestionado el trabajo en equipo con mi cuadrilla, tardes en las que he llegado a la plaza convencido de que iba a triunfar y tardes que he llegado a la plaza convencido de que no iba a triunfar, pues llegué a la conclusión que esos mensajes, que yo tengo dentro y que he vivido como torero, son perfectamente trasladables al día a día de cualquier directivo y de cualquier persona. Y es entonces cuando empiezo a dar conferencias de motivación.

¿Qué miedo enfrentó durante el proceso y cómo lo gestionó?

Miedo sigo sintiendo. Tengo sensaciones parecidas cuando voy a dar una conferencia que cuando iba a torear, aunque la gente le sorprenda. Porque, al final, siempre que te pones delante del público tienes una responsabilidad.

Evidentemente, como torero tienes un miedo físico, pero, en este caso, tengo un miedo a no estar a la altura, a que a la gente no le llegue el mensaje o incluso que no lo pase bien. Yo creo que en las conferencias mías la gente lo pasa muy bien porque cuento muchas anécdotas. Entonces, siempre tengo ese punto de incertidumbre y de miedo a ver si soy capaz de conectar. 

Al final, las situaciones son las mismas. Igual que cuando toreaba, había veces que estaba delante del toro y y veía que no terminaba de conectar y hoy día en cuando doy una conferencia me pasa lo mismo. Estoy deseando encontrar ese punto que conectas con el público y que ya todo fluye mucho más fácil. O sea, que ese miedo y esa incertidumbre nunca te abandona.

¿Qué papel juega la disciplina y la rutina en una reinvención con éxito?

Hombre, es muy importante, como en todo en la vida, el compromiso. De verdad comprometerte con tu objetivo, de verdad estar alineado con lo que tú quieres conseguir y el ser constante en el en el día a día. Para mí es muy importante el reinventarte dentro de lo que tú eres profesional. Porque al final, yo las personas estas que pegan muchos saltos, que ahora están en una cosa, ahora se dedican a otra, me da la sensación que no terminan de estar centrados. Entonces, creo que hay que ser constante, que hay que tener disciplina, como yo tenía disciplina de entrenar para torear. Al final todo es lo mismo.

¿Cómo maneja la incertidumbre y mantiene la motivación de su equipo?

Para mí es fundamental la comunicación. También creo que hay algo fundamental que es la confianza. Tener confianza en tu equipo, exigir, pero exigir con el ejemplo.

Yo no soy de estas personas que creo que haya que exigir simplemente. Yo creo que es muy importante exigir dando ejemplo. Para mí es clave el conseguir que la gente tenga confianza contigo para que te traslade lo que ellos ven. Tener humildad, la humildad de saber que siempre puedes aprender y en mi caso, pues es fundamental también el buscar un buen ambiente. Yo creo que el tratar a la gente bien, esa frase que dice tratar a la gente como te gustaría te trataran a ti.

¿Qué consejos le daría a alguien que está intentando reinventarse? 

En primer lugar vencer el miedo a intentarlo. Yo creo que las cosas hay que intentarlas. Esa frase de solo fracasa el que no lo intenta, es verdad. Creo que las cosas hay que intentarlas. Luego saldrán bien o, por lo que sea, no saldrán, pero que las cosas hay que intentarlas, que no se queden con la duda.

Si ellos ven que le pueden dar una vuelta de tuerca a su empresa, a su desarrollo profesional, dando un paso para reinventarse, tienen que hacerlo.

Después, confiar mucho en ti, creértelo. Creo que en la vida hay que creerse las cosas. Cuando tú te lo crees, lo puedes transmitir y ese convencimiento es fundamental.

Y luego tratar de disfrutar del proceso de intentar reinventarte y en algo que te gusta, que tengas vocación, el lo que tú creas y buscar ese punto de disfrute.

¿Qué papel otorga al fracaso en el camino emprendedor y cómo convertirlo en aprendizaje?

Bueno, de los errores se aprende, evidentemente es un apartado que está ahí. El fracaso existe. Es un término que es muy duro. Es verdad que es demasiado estricto, pero hay que contar con ello, hay que asumirlo. Si las cosas no salen bien, hay que asumirlo con normalidad, porque repito que yo creo que el mayor fracaso es el no intentarlo.

Mira, cuando decidí intentar ser torero estaba estudiando una carrera. Estaba en unas circunstancias posiblemente muy contrarias a poder empezar la carrera de torero, pero me di cuenta que a mí lo que me daba miedo de verdad es que con 51 años que tengo yo ahora mismo me hiciera la pregunta de, ¿hubiera sido yo capaz de ser torero? Esa es, yo creo, la pregunta que no nos podemos perdonar, el hubiera sido capaz yo o hubiera salido bien esto, porque esa duda te va a acompañar toda la vida. Y ese, creo, que puede ser nuestro mayor error.

¿Qué mensaje quiere dejar a la audiencia de Dos Hermanas en el Congreso? 

Quiero dar el primer mensaje de alegría de poder estar en Dos Hermanas con ellos porque me siento muy vinculado a Dos Hermanas. Estudié en el colegio Alminar en La Motilla, estuve muchísimos años ahí en en La Motilla. Después, la ganadería de mi familia, la ganadería Miura, estuvo muchos años pastando en el Cortijo del Cuarto. Estudié la carrera de Perito Agrícola en Cuarto. Tengo muchísima relación con Dos Hermanas.

Me hace mucha ilusión que la Federación de Empresas de Dos Hermanas haya contado conmigo para este congreso. El mensaje que me gustaría dejar es que cuando termine aquello, la gente, en primer lugar, diga, piense, que nunca se podían pensar que que estaban tan cerca, en el día a día, de un torero. Que vean que un torero pasa por las mismas circunstancias, por el mismo día a día que ellos pasan y que centrándonos en el título de la de la convención, de la reunión, que es el reinventarse, que que merece la pena reinventarse, que quizás nosotros mismos no nos damos cuenta que somos capaces de dar más pasos y que es una pena, que nos quedemos con esa duda dentro porque aquí, hasta que no se demuestre lo contrario, solo vivimos una vez.

Esperando que llegue el día 19 para disfrutar y para pasar un buen rato en Dos Hermanas.

Sobre Eduardo

Eduardo Dávila Miura nace en Sevilla el 5 de marzo de 1974. Tercero de cuatro hermanos, se cría en el seno de una familia ganadera, hijo de Sancho Dávila y Reyes Miura, es nieto del famoso ganadero Eduardo Miura Fernández y sobrino del matador de toros y ganadero Sancho Dávila Iriarte.

La primera vez que toreó tenia tan solo 7 años, fue en la finca Zahariche donde pasta la ganadería de Miura. Así empezó todo.

Apasionado del fútbol, su equipo predilecto es el Sevilla F.C. Aficionado también a los Carnavales de Cádiz, ciudad con la que está unido por parte paterna y por la que siente un gran cariño. Pertenece a las hermandades del Amor, San Bernardo y la Macarena. Es el presidente de la Fundación Costaleros para un Cristo Vivo del Padre Leonardo del Castillo.

Desde el año 2002 está casado con la sevillana Carmen Escudero Barrau y tienen cuatro hijos: Carmen, Rocío, Eduardo y Adela.

Eduardo Dávila Miura, durante sus 12 años de torero en activo, ha participado en unas 400 corridas de toros. Destacan sus triunfos en plazas como Sevilla -dos veces declarado triunfador de la feria y mejor faena- Pamplona -triunfador en los San Fermines en 2003 y 2004-, y otros como Bilbao, Gijón…

Empieza a tomar contacto con el mundo de la empresa al poco tiempo de retirase. Ingeniero Técnico Agrícola de formación, ha sido apoderado de toreros como Juan Bautista, Rafaelillo, Rubén Pinar y Luis Bolívar. Colaborador habitual en medios de comunicación, como comentarista de corridas de toros, para la Cadena Ser, Telecinco y RTVE. También ha colaborado en medios escritos como El Correo de Andalucía y El Diario de Sevilla y ha participado como consultor en el proyecto turístico ‘Territorio Toro’ de la Diputación de Sevilla.

Entre sus empresas, el CAPT es el primer proyecto en salir a la luz. Su objetivo es abrir el mundo del toro a cualquier persona que se quiera acercar a éste de una forma práctica y real, sin importar cual sea su edad, nacionalidad, género o condición.

Mediante cursos intensivos, se le da la oportunidad a los alumnos de aprender la técnica del toreo (capote, muleta, banderillas) haciendo un entrenamiento exactamente igual al de un torero profesional, de la mano de un magnífico equipo de profesionales dirigidos por Eduardo Dávila Miura. El curso termina con el momento culmen en el que el alumno tiene la posibilidad de torear una becerra en el campo y así poner en práctica lo aprendido y sentir una sensación única e inolvidable.

La empresa Bull Team tiene como objetivo ofrecer a las empresas una auténtica jornada de formación y ocio en el entorno del toro bravo con los valores de la profesión de torero como base. Mediante charlas y conferencias de motivación, el torero Dávila Miura cuenta sobre el terreno sus experiencias, haciendo un paralelismo perfecto con el mundo empresarial, y explica cómo en momentos de máxima presión y responsabilidad ha sido capaz de alcanzar el éxito.

El objetivo es que los ejecutivos y directivos sean los auténticos protagonistas y participen de forma activa en la jornada. Sacarles de su zona de confort y hacerles pasar por lo que pasa un torero para que así descubran valores y capacitaciones que ni ellos mismos pensaban que tenían y les sean útiles en el día a día de su empresa.

Eduardo Dávila Miura toma contacto con el mundo de la formación al poco tiempo de retirarse como torero en activo. Animado por Juan Antonio Corbalán (ex jugador de baloncesto y consultor) empieza a colaborar con la consultora MakeaTeam y desde entonces son muchas las conferencias que ha impartido por toda España, Portugal, Francia en Estados Unidos y Sudamérica. Conferencias de motivación y de gestión de uno mismo para preparar compromisos clave en nuestra vida profesional y alcanzar el éxito.

Su conocimiento de ambos mundos le ha permitido identificar paralelismos muy significativos entre la vida de un torero y la de un directivo a partir de una situación semejante: ambos deben rendir al máximo, ser altamente eficaces y alcanzar el éxito en condiciones extremadamente hostiles.

En sus conferencias, Eduardo Dávila Miura desvela un conjunto de estrategias de carácter físico y psicológico, que le fueron muy útiles para sentirse eficaz, confiado y seguro y obtener, así, el máximo rendimiento en su carrera como torero. Estrategias que ahora sigue aplicando a su día a día empresarial con magníficos resultados.