Manuel Jiménez García ha representado a la Virgen de Valme de espaldas
La Hermandad de Valme celebró el acto de presentación del cartel anunciador de la Romería 2025. El cartel del Tercer Domingo de Octubre es obra de Manuel Jiménez García.
La obra recoge un momento que sólo se vive cada Tercer Domingo de Octubre: cuando la Virgen de Valme es portada hacia su Carreta y se despide de la Parroquia de Santa María Magdalena para así dar comienzo la Romería en su honor; o el instante, ya en la noche, en el que es girada por última vez a su pueblo, bajo el dintel del templo parroquial, para dar por concluida la jornada romera.
La fuerza de su reconocible silueta protagoniza un cartel en el que no faltan la flor o la estampa que son acercadas hasta sus plantas y que, seguramente, servirán para dar consuelo, o los símbolos identificativos de la devoción a nuestra Celestial Protectora: los castillos y leones o la súplica Váleme Señora.
“Es una gran responsabilidad, pero también un honor inmenso haberlo llevado a cabo”, ha indicado el autor, que ha deseado: “Que este cartel no sea solo anuncio, sino también invitación: a recordar, a participar y a renovar, año tras año, la fe, la tradición y el amor de un pueblo que nunca deja de volver a su Madre”.
El cartel ha sido realizado empleando diferentes materiales. Sobre un soporte de tabla se superponen capas de lienzo, metacrilato y cartón, utilizando como medio pictórico la pintura al óleo.
“La composición podría titularse ‘Valme: reliquia viva’. Utilizo la palabra reliquia en el sentido de “parte que queda de un todo”, porque esta romería encierra en sí misma la memoria de una leyenda y la vuelta a un origen: ese origen que marcó la historia de España y que, por devoción de un pueblo, se quiso preservar en Dos Hermanas para no olvidar jamás de dónde venimos”, ha explicado.
“Ese trasfondo se manifiesta en los símbolos del fondo del cartel: los Castillos y Leones, junto a la célebre frase ‘¡Váleme, Señora!’. El metacrilato actúa como el cristal de un relicario que intenta contener la leyenda, aunque esta se desborda. Porque Valme no es un recuerdo inmóvil: es pasado, sí, pero también presente y, sobre todo, futuro”, ha comentado el artista.
“La Virgen aparece en su jamuga, protagonista indiscutible de la romería, un elemento inseparable de la imagen que anuncia por sí mismo la llegada de la cita. He querido representar una escena que no narra un momento concreto, sino que sugiere y provoca reflexión. Sin referencias temporales que limiten su interpretación, cada espectador puede así traer a la memoria un instante personal: una vivencia, una compañía, una emoción. Confieso que me inspiré en el momento de la salida, cuando los sacerdotes elevan la imagen ante el pueblo entre cantos y aplausos, pero lo que busco es que cada uno se reencuentre con su propio recuerdo: con la infancia, con la persona que transmitió la devoción, con la casa a la que se regresa cada año. En definitiva, con esa imagen que constituye el eje vertebrador de la ciudad de Dos Hermanas.
En torno a la Virgen, entre el fervor y la multitud, emergen símbolos de fe y tradición: una mano que acerca una estampa al manto para mantener presentes a quienes no pueden peregrinar por la distancia o la enfermedad; y la mano de un niño que ofrece una flor de papel roja, símbolo del futuro, de la devoción que se hereda de generación en generación y de los meses de trabajo y convivencia que culminan en la romería.
La composición culmina con la Corona, signo de amor y devoción, recuerdo de aquella coronación que distinguió a Nuestra Señora como Reina y Madre, el mayor regalo que un pueblo puede ofrecer a quien es su intercesora.
Y en la parte inferior, la frase de Joaquín Romero Murube: ‘Antigua y joven, sentada a la brisa de lo eterno’. Sus palabras expresan el valor de esta imagen en la identidad colectiva e invitan a meditar sobre cómo Valme, tras un pasado glorioso, sigue hoy más viva que nunca y se proyecta hacia un futuro lleno de esperanza”, ha descrito, Manuel Jiménez García.
Datos del autor
Manuel Jiménez García (Carmona, 1995) es graduado en Bellas Artes y en Conservación y Restauración de Bienes Culturales por la Universidad de Sevilla.
En los últimos años ha participado en diversas exposiciones en distintos puntos de Andalucía y su obra forma parte de colecciones de España, Portugal, Argentina y Estados Unidos.
En lo que respecta a cartelería, ha sido autor de los carteles de la Semana Santa de Chiclana (2025), del 425º de la Hermandad del Dulce Nombre de Marchena (2025), de las Glorias del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla (2024); de la Hermandad del Rosario de los Humeros de Sevilla (2023) o los de la Semana Santa y Fiestas de Primavera de su ciudad natal, Carmona (2020 y 2019, respectivamente).
“Me he inspirado en lo que sugiere la propia romería, evitando caer en los tópicos o en representaciones explícitas que ya han realizado otros cartelistas con gran acierto. He querido salirme de lo frecuente y aportar nuevas ideas”, ha indicado Manuel Jiménez García.
“Lo que busco transmitir es sencillo: la Romería de Valme. Pero no solo como una tradición, sino como una reliquia viva, algo que nos llega desde el pasado, sigue siendo fervoroso en el presente y tiene un futuro lleno de esperanza”, ha explicado.
«Mi mayor deseo es que este cartel genere entusiasmo y despierte la ilusión de que llegue un nuevo octubre, con toda la emoción y devoción que caracteriza a Valme”, ha sentenciado el autor de la obra.






































