El Arzobispo de Sevilla hizo entrega ayer de la distinción a María Luisa Díaz Núñez
La Parroquia de Santa María Magdalena acogió ayer la entrega de la Medalla Pro Ecclesia et Pontifice -máximo reconocimiento que concede la Santa Sede- a María Luisa Díaz Núñez, camarera 1ª de Nuestra Señora de Valme.
La entrega de esta distinción se realizó en el transcurso de la Santa Misa que ofició el Arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses.
María Luisa Díaz Núñez es camarera de la Virgen de Valme desde hace casi medio siglo; catequista durante casi 70 años, trabajadora de la Guardería ‘La Milagrosa’, a cargo de las Hijas de la Caridad por más de tres décadas, agente de Cáritas, colaborada del Seminario y de las obras sociales de algunas hermandades, además de miembro de la Adoración Nocturna.
“En definitiva, estoy en cada momento a disposición de lo que necesite mi parroquia u otras parroquias de mi pueblo, así como la iglesia diocesana en general”, ha indicado a la Archidiócesis de Sevilla.
“Mi servicio consiste en cuidar de mi Señora, como yo la llamo; es decir, velar por el estado de la imagen de la Virgen, que es la Protectora y Madre de los nazarenos. También tengo que atender el cuidado de su ajuar”, explica.
Tiene el encargo de preparar los manteles, albas y demás ornamentos sagrados que se utilizan tanto en la parroquia como en la Ermita de Cuarto para la celebración de misas, funciones y demás actos de culto de la hermandad.
“Y, por supuesto, procurar que siempre haya flores debajo del manto de la Virgen, pegaditas a su Bendita Imagen, que son entregadas a los enfermos. Para mí, esta es la tarea más importante: que sientan cercano el valimiento de Nuestra Madre a través de las flores que Ella porta en su mano y que son un bálsamo para quienes están más necesitados de consuelo y apoyo en momentos difíciles”, ha indicado.
Lo importante -añade María Luisa Díaz Núñez– es la fe vivida día a día a través de la lectura personal del Evangelio, “visitando y adorando a Jesús Sacramentado en el Sagrario, asistiendo a misa y teniendo como ejemplo a María, a la que rezo el rosario todos los días. Por supuesto, vivo la fe en la convivencia con mi familia, con mis amigos y vecinos”.
Sobre la distinción otorgada afirma que “ha sido algo totalmente inesperado”. Nunca pensó que podía recibir un reconocimiento así y, “además de la sorpresa y la profunda gratitud, me supone una gran responsabilidad, al haber sido concedida por la Santa Sede. Quien me conoce sabe bien como soy, una persona que intenta siempre hacer lo que le piden y, sobre todo, ayudar a los demás en la medida de mi capacidad y mis posibilidades. Sinceramente, no creo ser merecedora de esta distinción, pues seguro que hay personas que la merecen más que yo”.
Felicitaciones
Las felicitaciones a María Luisa Díaz Núñez han llegado desde los diversos estamentos de la sociedad nazarena. El Alcalde, Paco Rodríguez, ha mostrado su “agradecimiento a una mujer siempre comprometida con Dos Hermanas, la Hermandad de Valme y nuestras raíces y tradiciones”.
Las diferentes hermandades nazarenas también han felicitado a María Luisa.
La Hermandad de Valme ha compartido en redes sociales: “Damos gracias al Señor y a su Bendita Madre por nuestra hermana María Luisa Díaz Núñez, por su fecunda y abnegada labor al sevicio de la Iglesia y de sus hermanos (especialmente, los más débiles y sencillos)”.






































