José Sánchez Blanco «Palomo» y su labor callada diaria en Gran Poder

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José Sánchez Blanco «Palomo»

«Palomo» lleva toda la vida entregado a la hermandad de la «Madrugá»

Si hablamos de José Sánchez Blanco quizás muchas personas del mundo cofrade no lo reconozcan aunque si decimos «Palomo» es seguro que sí. Hombre de pocas palabras aunque de presencia permanente en la hermandad de la «Madrugá». «Palomo» es alguien perenne en la Capilla del Gran Poder, en su hermandad, y, de forma callada y en un segundo o tercer plano, siempre, siempre se encuentra realizando alguna actividad. En raras ocasiones está quieto o parado y todo para que el Señor del Gran Poder, María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso y San Juan Evangelista estén como se merecen en su Altar.

«Palomo» y los colores morado y amarillo van de la mano. Se hizo hermano en 1971 y desde 1976 es colaborador continuo y asiduo de la hermandad. Él, pese a su timidez, responde a nuestras preguntas.

¿Nazareno o costalero?

Siempre he sido nazareno. El primer año salí con cirio en el cortejo del palio y mi Diputado fue Manuel Noguera Reina. Ya después, siempre fui en la presidencia del Palio. Otras veces en el Señor, pero prefería acompañar a la Virgen.

En Juntas de Gobierno o sin estar con cargos en las mismas, ¿cuál ha sido tu labor?

Siempre he estado en priostía. Pepe Ortega, Manuel Noguera, Diego Martín y Antoñito eran mi compañía. En la Junta de Gobierno estuve en la época de Pepe.

Por aquel entonces se construyó la Capilla que celebra su XXV aniversario, ¿qué recuerdas?

La obra fue una locura. Tuvimos que tirar la casa vieja, hacer cimientos, levantar la nueva… una locura. Había que descargar camiones de 16.000 y 18.000 kilos y estar desde las 8 de la mañana hasta mediodía o más liados con la obra y durante muchos años. A mí me tenía para controlar los materiales y las cosas que iban haciendo falta en la obra. Pepe Rivas estaba siempre conmigo. Armando era otro, y Pepe Ortega y Manolito García. Yo estaba de peón y haciendo mezcla también.

A la Capilla, ¿vas todos los días?

Sí, siempre, a no ser que esté malo o de viaje. Intento venir todos los días, por la mañana y por la tarde.

A la parroquia de Santa María Magdalena, ¿también ibas a diario?

Sí, también. Con Curro Salguero, Armando y su mujer, Rosario. Allí me encargaba de mantener al día el velario del Señor, que era de cera. Las hacía en la casa hermandad del Llano, más de 200 velas cada día. Y Manolo Tristán era quien traía de Sevilla el pabilo.

¿Qué tareas sueles realizar?

Sobre todo, priostía. Estoy al cuidado de los enseres, que estén preparados para cualquier momento, limpios y en condiciones. También de las cosas de las Sagradas Imágenes, todo lo que se usa. De los pasos, del agua para la madera, la candelería del palio, la cera de los cartuchos de los Titulares, que nunca falten. Hay veces que cuando vengo, me dejan al cargo de la Capilla porque el responsable de la guardia tenga que irse un momento o algo.

¿Cuáles son los días más grandes para ti?

Los previos a Semana Santa. El montaje de los pasos, las flores,… son los mejores.

Pero con la pandemia, no hay estación de penitencia ¿Sigues trabajando de la misma manera?

Igual. El almacén tiene trabajo a diario. Limpiar, ordenar, mantener las cosas en su sitio y bien… trabajo diario. Están los candelabros de la candelería antigua -unos 80- que hay que cuidarlos bien. La candelería nueva que hay que limpiarla y también los faroles del paso del Señor, que tardo dos mañanas completas en tenerlos limpios.

¿Qué supone la hermandad en tu día a día?

La hermandad es mi vida desde los 16 años. Mis amigos eran mayores que yo, pero todos jóvenes de espíritu. He vivido caídas en la obra, problemas con las máquinas,… muchas cosas. He visto muchos casamientos en la Capilla. Un alcalareño devoto del Señor se casó aquí. Y también los hijos de amigos míos. La Capilla siempre tiene que estar abierta, está para la gente; sino la abrimos, vámonos para casa y se acabó. El Señor está para todos.

¿Qué significan para ti Señor del Gran Poder y María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso?

El Señor…es el Señor. Cargando con su cruz al calvario. Me da ánimo… y fuerza, mucha fuerza. Y la Virgen…la Virgen es mi madre, me ha criado.

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