Los Collantes de Terán Legallois de Grimarest: una conocida familia (II)

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Collantes de Terán Legallois de Grimarest

La familia cuenta entre sus parientes al gran poeta Alejandro Collantes de Terán Delorme

Volvemos hoy a este pequeño estudio que estamos dedicando a la familia Collantes de Terán Legallois de Grimarest. Y nos gustaría decir algunas palabras sobre el primero de los apellidos. Está compuesto de dos, Collantes y Terán. El primero proviene del lugar de Collantes, partido judicial de Torrelavega, en la Montaña, es decir en Cantabria. Hoy ese lugar es más conocido por Las Fraguas y está cercano a Arenas de Iguña, en la misma Montaña. Existió la casa torre del apellido, en el lugar que hoy ocupa el palacio y caballerizas del conde de Santo Mauro. Tanto en Las Fraguas como en Arenas de Iguña y lugares cercanos existen todavía hoy numerosas casas solariegas con el escudo Collantes. Desde 1521 se constata su existencia en Bolaños de Campos en Valladolid. Los Collantes de la citada población pleitearon por su hidalguía en la Chancillería de Valladolid. Pero el apellido tiene una segunda parte: Terán. Este, al parecer, fue el nombre que tomaron guerreros alemanes que batallaron contra los moros en el sitio de España conocido como Terán. Triunfaron y fueron nombrados por el rey como caballeros de la corona tomando desde ese momento el nombre de caballeros de Terán, que se convirtió en su apellido. Es seguro que la casa infanzona de los Terán estuvo radicada en el valle de Cabuérniga, también situado en la Montaña en el curso medio alto del río Saja. Sus hijos fueron señores de la villa de Campo Redondo en Álava y de otros lugares. Pues bien de la unión de ambos apellidos sale el que nos ocupa: Collantes de Terán.

En cuanto a Legallois de Grimarest, lógicamente tiene un origen francés y ya hemos dicho que pertenece a la primera nobleza de Sevilla, emparentado con otros como Villasis. No queremos, por tanto, hoy entrar en honduras sobre este apellido.

Pero, centrémonos en nuestros Collantes. José Collantes de Terán Bulnes queda muy joven viudo de Concepción Legallois de Grimarest Gómez –o mas bien Gómez-Fernández-. Ya sabemos que era oficial mayor de nuestro ayuntamiento, donde mantenía una gran amistad con el secretario el noble ecijano Juan Tamarit-Martel Fabre. Era, a lo que se ve, hombre alto, adusto y serio. Una vez viudo desmanteló su casa que la tenía en la calle Botica, donde hoy habita Juan Gómez Justiniano y su esposa Consuelo Franco. Su hija Concha se va con su abuela, Concepción Bulnes. Sus hijos Pepe –el gran cantaor- y Luisa se van a vivir con él en la fonda de Campos en la esquina de la calle Real Sevilla con la actual Plaza de la Constitución, los Jardines para la memoria de nuestro pueblo. Pepa, de la que ya hablaremos más en su momento, pasa a vivir con la otra abuela Andrea Gómez-Fernández Rodríguez. María pasa con la familia del gran poeta Alejando Collantes de Terán Delorme –que vivía en la calle sevillana de Vidrio y que, después, poseía la conocida por Huerta Collantes en la zona de Vistazul- y, en cuanto a Gloria, pasa a vivir con una vecina, Carmen Quintano Morales, ‘Meme’, perteneciente a una familia eminentemente trabajadora de la entonces villa también residente en la calle Botica. Por cierto Gloria era ahijada de Antonio Peña Sánchez, hermano del farmacéutico Isidoro Peña y del sacerdote don Luis Peña, tan conocidos en la historia de nuestro pueblo, el tercero de ellos por su papel en la hermandad Sacramental entre otros puntos.

Después el padre volvería a reunir a la familia casando con Carmen Quintano Morales. La familia vivió en dos casas: la de José Antonio Gómez García y María Pepa Muñoz Díaz –casa tan vinculada al Levantamiento del general Franco en nuestra villa- en la calle Melliza y en la casa de la calle del Canónigo, frontera a la gran casa de los Moras, donde los hemos conocido.

Ahora bien, nos gustaría decir algunas palabras sobre el mundo de las mentalidades de esta familia. El padre, pertenecía a las hermandades sevillanas de los Estudiantes y del Valle y era persona valmista aunque no hermano de la cofradía de nuestra protectora. Ya sabemos lo que significa ser hermano del Valle en Sevilla.

Es el Valle una hermandad, como son hoy la mayoría, de toda clase de gentes pero a la que han pertenecido tradicionalmente muchas familias de la Alta Burguesía sevillana al igual que a la Quinta Angustia han pertenecido muchas familias de la Nobleza, por propiciar la unión de la Quinta Angustia con el Dulce Nombre de Jesús –hermandad propietaria de la capilla donde hoy reside la cofradía en la Iglesia del Real Convento Casa-Grande de San Pablo, hoy Parroquia de Santa María Magdalena- un grupo de jóvenes de familia noble, grupo social, la Nobleza, que todavía ejerce un gran papel en la hermandad. Pues bien, con ello queremos decir que tanto el Valle como la Quinta Angustia son hermandades de la élite sevillana y a una de ellas, a la primera, pertenece el padre de nuestra familia. Por otro lado, la familia, en general, es eminentemente valmista siendo la vinculación con el Rocío, por ejemplo, mucho más reciente en la persona, también por ejemplo, de Jesús López Collantes de Terán, hijo del médico don Juan José López Gómez, ‘Chamorro’, como ya dijimos, y de una de las hermanas, de Concha concretamente. Ello es, por otra parte, una muestra palpable de cómo evoluciona el mundo de las devociones, de esa parte de las mentalidades que afecta a la parte más íntima del hombre, a su relación con Dios, María y, ya digamos por extensión, los santos. Para finalizar diremos que es más tenue la relación con la patrona de Dos Hermanas, con Santa Ana, lo que no quiere decir que no exista.

Por ahora, no queremos meternos en más honduras. Ya hemos hablado en estas páginas del gran papel en el mundo del Flamenco que ocupa el hermano varón Pepe, Pepe Collantes para el mundo del cante, personaje singularmente interesante sobre todo por su trayectoria en este que se nos antoja difícil campo pero que, no cabe duda, que tiene muchos aficionados entre ellos en nuestra Dos Hermanas, cuna del gran cantaor gitano Juan Talega y que cuenta con una importante peña que lleva su nombre.

De todas formas quisiéramos centrarnos ahora en figura de un primo hermano del padre, del gran poeta Alejando Collantes de Terán Delorme. Según las enciclopedias fue hijo del latinista Antonio Collantes de Terán, lo que ya dice mucho de sus orígenes literarios. Estudió la carrera de Filosofía y Letras en la misma Sevilla donde contó entre sus profesores al gran poeta Pedro Salinas. También comenzó la carrera de Derecho que no concluyó. Fue redactor jefe de la revista Universidad (1919), fundada por Vicente Lloréns y Franco. En ella utilizó diversos seudónimos (Alexandre, Adolfo Centauro, Mauricio de Torre-Sacra, Julio de Abril, El poeta Juan N. Tirado, El poeta Bernardo, David Augusto de Bal, Javier Arenal y Henario Bon) lo que demuestra su gran imaginación. Pero destaca, sobre todo, por ser un poeta modernista y novecentista. Sentía gran devoción por José María Izquierdo, aquel gran poeta que divagaba por la ciudad de la Gracia, por esa Sevilla, que tantos amantes y devotos, repetiremos la palabra de nuevo, ha tenido a lo largo de la historia. Con este último colaboró en el Ateneo. En la docta casas fue presidente de la sección de Literatura en los años 1930 y 1931. También vemos destacable que ironizó sobre las vanguardias en el famoso artículo “Los camelistas, neocamelistas y otras yerbas”, suponemos que para él no muy buenas. Igualmente en 1921 fue director de la revista Juventud. No obstante, y ello dice mucho de él, fue el administrador y primer impulsor de una de las grandes revistas poéticas de la generación del 27, la tan conocida Mediodía en la que muy ingeniosamente se inventó un mecenas (“el señor Arceniaga”) que le servía con evidente dolo para rechazar ciertos originales no solicitados. Sólo publicó en vida novelas cortas, libros de temática local en los que mostró su afición a las antigüedades y un delgado y muy estimable volumen de versos de corte neopopulista llamado precisamente Versos que fue publicado en Sevilla por Mediodía en 1926.

En él se aprecia tanto la influencia del gran Federico García Lorca –el gran poeta granadino muerto alevosamente en la Guerra Civil-, como del también gran poeta el aristócrata sevillano de orígenes moronenses Fernando Villalón-Daoiz y Halcón, conde de Miraflores de los Ángeles, que ha pasado a la historia de la literatura simplemente como Fernando Villalón. Colaboró Alejandro Collantes a su vez en ABC, El Correo de Andalucía y El Noticiero Sevillano. En este último usó el seudónimo Gongorilla, lo que da idea de su admiración por el gran poeta barroco culterano. En 1930 matrimonia con la hermana del pintor Pablo Sebastián, María Teresa Sebastián. El año 1932 publicó un pliego llamado Nochebuena (Canciones populares), ilustrado por el mismo lo que también da idea de sus dotes para el dibujo. Fue incluido en la Antología de poesía andaluza de Arauz (1936) y salieron póstumos sus obras La correduría de Sevilla en 1946 y Poesías en 1949, ambas publicadas en Sevilla. Como cofrade, todo hay que decirlo, destaca también como reorganizador en 1924 de las Penas de San Vicente de cuya primera junta de gobierno fue secretario.

Pero nos interesa que estuvo enormemente vinculado a Dos Hermanas pero ello es quizá tarea de un nuevo artículo donde esperamos acabar la serie sobre esta que consideramos interesante familia.

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