Odisea de Alejandro Marín para entregar los medicamentos a Ucrania

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Alejandro Marín

El convoy con ayuda humanitaria del que formaba parte el bombero nazareno Alejandro Marín permaneció más de 30 horas en la frontera de Moldavia

El convoy con ayuda humanitaria en el que participaba el bombero de Dos Hermanas Alejandro Marín ha vivido una auténtica odisea.

El viaje iba según los previsto. Los conductores se iban turnando para intentar hacer el trayecto de manera ininterrumpida y llegar cuanto antes.

Un total de 13 vehículos componían este convoy en el que no faltaba la ayuda nazarena con los medicamentos que se habían recogido en el Parque de Bomberos.

A la ayuda de Dos Hermanas se sumaba la de los parques de bomberos de Huelva y una asociación de Mallorca.

La previsión era llegar el miércoles por la noche pero los kilómetros y la falta de descanso hicieron mella y decidieron parar a descansar.

La llegada a la frontera de Rumanía con Moldavia se realizó el jueves por la noche. 

«Ahí fue donde nos empezaron a poder trabas. Trabas que nos hizo estar 30 horas en la frontera hasta que conseguimos entrar el material», indica Alejandro Marín.

Fundamentalmente, requisitos y papeles. Documentación que en un principio llevaban en regla como una invitación de una ONG que ya estuviera trabajando en Moldavia y el material que solicitaban, el registro y cantidad de productos que llevaba cada vehículo visado por el Ministerio de Sanidad…

Les dejan atravesar esta primera frontera y tras más de una hora de viaje llegan a otra, sobre las 2.00 horas de la madrugada. Aquí les hacen esperar hasta las 8.00 horas para que estuviera presente un superior. Teniendo que hacer noche en los vehículos.

«A las 8.00 horas de la mañana nos levantamos y nos piden papeles nuevos como que la ONG pida ese material al Ministerio de Moldavia y éste lo acepte. Los abogados de Team Humanity se pusieron manos a la obra. Querían hablar con el encargado de la ONG. Cada vez nos pedían cosas nuevas y nos mantenían allí. Una odisea», resume Alejandro Marín.

Tras unas 30 horas de espera, la policía les escoltó hasta la frontera de Moldavia con Ucrania -donde estaba la ONG Team Humanity para recibir la ayuda- con la condición de que nada de lo que llevaban en el convoy se quedara en Moldavia.

«Después de esta larga espera y desesperación, la gente muy tensa, muchas horas, mucho cansancio después de tantas horas de viaje, no nos explicaban bien los requisitos para pasar… al final, con un final feliz. El material ha llegado a buen puerto. Ha sido todo una aventura. Hemos conseguido nuestro objetivo: llevar el material a las personas que lo necesitan», subraya el efectivo nazareno.

A toda esta odisea se sumó la vuelta precipitada de Alejandro Marín debido a asuntos de salud familiares. Consiguió llegar al aeropuerto y atravesar la frontera gracias a una comitiva portuguesa con ayuda humanitaria que lo trasladó hasta la capital para coger el vuelo, previamente, el bombero nazareno ayudó a descargar el material procedente de Portugal.

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