Un pintor nazareno contemporáneo: Rafael López García (I)

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Rafael López García

Se trata de un reputado artista que ha triunfado con el Arte Moderno

En estas páginas, lo mismo intento hablar de la Prehistoria que de la Historia Antigua, que de la Historia Medieval, que de la Historia Moderna, que de la Historia Contemporánea. Creo recordar que, excepto de la Prehistoria, he publicado artículos de todas ellas. Pero tengo una especial predilección por la Historia Moderna y la Contemporánea. Hoy vuelvo a la última, la que empieza con la Revolución Francesa, en 1789, y llega a nuestros días y que está de actualidad. Y me voy a fijar en un artista nazareno perteneciente a una destacada familia de nuestra ciudad, los ‘Chamorros’.

Se trata de Rafael López García, conocido artísticamente como ‘Rafa López’. Nace nuestro biografiado el 23 de junio de1983 en Sevilla por lo que tiene 37 años. Su padre es un reputado arquitecto Rafael López García -autor de muchas obras que embellecen nuestra ciudad, y del que me considero un ferviente admirador, como admirador que soy de la arquitectura moderna, y que trabaja con Daniel Conesa López- y su madre Fernanda García Alfaro. Ambos son naturales de Dos Hermanas, perteneciendo su padre a la gente de los ‘Chamorros’ y su madre a la gente de la ‘Coriana’, usando esta palabra gente, proveniente de ‘gens’, término de estirpe clásica, concretamente latina, que, como es sabido, se utiliza en Dos Hermanas. Su abuelo paterno, gran amigo mío, era Alonso López Gómez, natural de nuestra ciudad, auténtico ejemplo de caballero cristiano, dedicado al mundo de la aceituna y, su abuela, María García Alarcón, natural de la ciudad de Alcalá de Guadaira. Sus abuelos maternos eran José María García Jiménez, natural de Dos Hermanas y Rosario Alfaro Fuentes, natural de la villa de Coria del Río, que linda con Dos Hermanas por la zona del río Guadalquivir.

Nuestro protagonista tiene cuatro hermanos: María, José Alonso, Carlos y Ana. Por otra parte, está casado con María del Carmen Sánchez Romero, nacida en Algeciras, con la que casó el 30 de mayo del 2014 con la que tiene dos hijas: Carla y Valme y con la que espera otro retoño también del sexo femenino.

Y es curioso, que matrimonió en la Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva de nuestra ciudad, obra de su padre, en boda a la que no vinieron invitados sino sólo los padrinos.

Y antes de meterme en su vida y obra me gustaría tener unas palabras para dos de sus tías abuelas: Dolores y Josefa López Gómez, que fueron grandes amigas mías con las que tuve un trato asiduo y constante en la Parroquia de Santa María Magdalena en mi niñez, adolescencia y juventud. La primera estaba casada con el veterinario ursaonense Francisco Feria Limón y la segunda era soltera. Ambas me enseñaron mucho sobre Dos Hermanas, pueblo que conocían a la perfección y me inculcaron, junto a mi familia, la fe que profeso y que profesaron mis mayores, por lo cual les estoy perpetuamente agradecido. Por ello, su familia es la que tengo en más estima de todas las de Dos Hermanas. Ya su padre, Alonso López Luna -esposo de Dolores Gómez Zambruno- tuvo una gran amistad con mi abuelo Antonio Alonso Madueño, que yo he heredado y que tengo con todos sus descendientes.

Pero, tras esta breve digresión, diré que puedo decir -y escribir- mucho sobre la familia de nuestro artista pero creo que ya es hora de fijarme en él, en su obra y en su personalidad.

Estudió nuestro protagonista en la guardería Santa Ana de Hermanas Dominicas del Santísimo Sacramento de la Congregación del Beaterio de Jerez de la Frontera, continuó Educación General Básica en el Colegio de Nuestra Señora de la Compasión de Religiosas del mismo nombre -vulgo Compasionistas-, siguió ESO en el colegio la Loma -los tres en nuestra ciudad- y terminó en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla el Bachillerato de Artes. Por otra parte, estudió la carrera de Bellas Artes, especialidad en Pintura, el primer año en la Escuela de Bellas Artes de Granada y los cuatro restantes en la de Sevilla. También realizó un máster en Ilustración.

Y es muy interesante en su trayectoria artística que, normalmente, pinta para él. Ejecuta cuadros y obras para exponerlas en exposiciones y allí los adquieren los clientes. Como consecuencia le vienen encargos. Él busca tener pocos encargos sino pintar lo que desea, lo que dice mucho de su independencia.

Tiene, pues, en su haber muchas obras pero puedo citar algunas. En 2008 realiza ‘Desde el almacén hasta los jardines ingleses’. En ella narra varios días que estuvo pintando en los Reales Alcázares de Sevilla. Es importante, ya que fue premiada con el premio de pintura Bancaja de Valencia y se encuentra en la Fundación Bancaja. Otra es Berlintramuros-Extramuros que se contempla en la colección de un particular panameño. Una tercera es Horrorcausto -mezcla entre horror y holocausto- que lo tiene en su estudio. Ésta es una instalación. Para explicar esta palabra, hay que decir que la escultura tiene una base y se apoya en el suelo y es una sola base. Esta obra consiste en pequeñas esculturas que se van disponiendo a lo largo de un espacio. Hay artistas que ponen objetos por el suelo. Esta obra fue la protagonista de una exposición en la ciudad portuguesa de Braga, sede del arzobispo primado de Portugal. Igualmente ha pintado una antena de telecomunicaciones de 20 metros para la localidad de Melgaço, también del vecino país. De la misma manera, ha diseñado dos vidrieras para la Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva, ya mencionada. Una representa la Creación y la otra Pentecostés, es decir, el momento de Nacimiento de la Iglesia, dos momentos importantes en la historia del género humano. Otra obra es ‘Entre Tierra y el Infierno’ que es un cuadro de cuatro metros de largo por dos de ancho que lo tiene en el estudio. Una última es ‘El Piegallo de la Coriana’ -se trata de una pintura entre lienzo y pintura mural que se contempla en el restaurante Piegallo- donde antes se ubicaban el salón de celebraciones de la Coriana- , propiedad de Francisco Jiménez Alfaro. Consiste en un cuadro y en un mural que se extiende por las paredes.

Es tiempo ya de que me fije en el estilo de nuestro protagonista como pintor. Es una tarea asaz complicada. No es bastante sino muy complicada. Yo, los rudimentos que tengo de Arte Moderno creo que resultan suficientes porque los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María -vulgo Claretianos- del Colegio San Antonio María Claret de Sevilla, concretamente el Padre Antonio Sanjuán Marín, me hicieron leer en Primero de Bachillerato el precioso libro ‘El Arte después del Pop’ que me hizo tomar contacto con estos tipos de Arte y admirarlos hasta el día de hoy. Nunca les estaré lo bastante agradecido. Volviendo a la obra de Rafa López nos cuenta que a él no le gusta catalogarse. Los críticos dicen que hay influencias de la pintura abstracta, del expresionismo, del neoexpresionismo, del surrealismo, del pop y de corrientes más actuales como el cómic y el graffiti. Todo ello lo hace crearse su propio lenguaje único y reconocible. Lo reconoce quien ve un cuadro suyo. Normalmente, trabaja el paisaje pero no un paisaje real. Habitualmente, un pintor pinta un paisaje desde un punto de vista único. Él lo que hace es recorrerse el lugar en diferentes puntos en el tiempo -no sólo en un punto como lo hacen los paisajistas- y hace un recorrido por el lugar. Pone el ejemplo del cuadro de Berlín, ya mencionado: en él recoge todo su recorrido por la ciudad y todas las ideas y vivencias y confecciona un diario propio.

A mí, particularmente, me gustan muchos sus cuadros y su estilo por todo lo que aporta al Arte en Dos Hermanas. Su padre y su socio, Daniel Conesa López, han legado -y espero seguirán legando- a nuestra ciudad una arquitectura contemporánea con obras tan notables como el edificio del Excelentísimo Ayuntamiento, la Plaza de Abastos, el edificio que ocupa el lugar de la antigua hacienda de la Mina Grande, la Parroquia del Ave María y San Luis -que no dejo de repetir que para mí es una de las más bellas parroquias modernas de la archidiócesis y las conozco casi todas- la Parroquia de Nuestra Señora de la Oliva, la recién inaugurada Parroquia de San Juan Pablo II, en Olivar de Quinto -bendecida por el arzobispo Su Excelencia don Juan José Asenjo Peregrina el pasado día 13 de septiembre-, la Parroquia del Buen Pastor de Los Palacios y Villafranca, etc. etc. Pues bien el estilo de Rafa López es moderno, fresco y atrayente. No todo va a ser estilo medieval, renacentista, barroco, romántico, neogótico, neobarroco, de todos los cuales tenemos obras en Dos Hermanas. Celebro, pues, la existencia de artistas modernos en todos los campos: Literatura, Pintura, Escultura, Arquitectura, de los que Rafael López García es un reputado ejemplo. La semana que viene seguiré hablando de su arte y su vida.

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