Un corredor verde por el Guadaíra une Sevilla y Dos Hermanas

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corredor verde por el Guadaíra

Las obras del corredor verde por el Guadaíra han finalizado

La Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla (Emasesa) en colaboración con los ayuntamientos de Sevilla y Dos Hermanas y la supervisión del Área de Parques y Jardines del Consistorio hispalense, ha finalizado las obras de creación de un corredor verde por el Guadaíra.

Este corredor ecológico en el encauzamiento del río Guadaíra, fomenta el acercamiento entre ambas localidades a través de un espacio natural, además de la conexión peatonal y ciclista con el Parque de Los Bermejales y éste, a su vez, con el Parque Guadaíra, ambos en la capital, así como con el barrio de Bellavista.

Paralelo al Polígono La Isla

Ese corredor verde por el Guadaíra discurre paralelo al Polígono Industrial de la Carretera La Isla, la estación depuradora de Emasesa El Copero, La Laguna de Fuente del Rey, el Cortijo del Cuarto y Palmas Altas y, desde aquí, enlaza con los parques citados.

«Se trata de una zona de gran expansión comercial e inmobiliaria y esta recuperación ecológica del cauce, con la limpieza del mismo y de las zonas de arboleda, la adecuación de caminos y las nuevas plantaciones de árboles y arbustos contribuirán a ir forjando un pulmón verde en todo ese entorno», según ha comentado el Delegado de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Sevilla, David Guevara, quien ha realizado una visita de supervisión de unas actuaciones que han supuesto una inversión por parte de Emasesa de 127.899 euros y casi tres meses de trabajos.

Trabajos

Estos trabajos se han centrado en una mejora ambiental del entorno del encauzamiento del Guadaíra, entre el puente de la carretera de El Copero y el puente de la autovía A4-E5, la conexión entre el encauzamiento del río Guadaíra y la barriada de Bellavista, y la conexión entre el encauzamiento del río y el barrio de Los Bermejales.

Las actuaciones han consistido en la limpieza de basuras y residuos en el encauzamiento del río Guadaíra y su entorno sobre una superficie total de 40,3 hectáreas, de las que se han retirado 1.134 m3 de residuos de obras de construcción y demolición y 1.752 kilos de fibrocemento, depositados allí ilegalmente; la mejora de hasta 4.113 metros del camino de servicio de ese encauzamiento, mediante la escarificación, nivelación y compactación del terreno; la plantación de 4.404 árboles y arbustos autóctonos (como pinos, algarrobos y acebuches); y, por último, el diseño y la colocación de seis carteles con información ambiental y ocho señales indicativas de dirección.

«Hoy, Día Mundial del Medio Ambiente, Sevilla celebra esa creación de un nuevo corredor ecológico. Las mejoras de este entorno ya son evidentes y así lo pueden comprobar los peatones y ciclistas, y en los próximos años se podrá apreciar el crecimiento de la nueva masa vegetal», ha abundado el delegado Guevara, quien ha estado acompañado por técnicos del área de Medio Ambiente dela empresa metropolitana.

«Emasesa refuerza con estas actuaciones su filosofía de una gestión que incide de manera especial en cuidar el entorno de los espacios naturales relacionados con su actividad, al tiempo que contribuye a poner en valor los servicios ecosistémicos de estos espacios para el uso y el disfrute de la ciudadanía», ha comentado el consejero delegado de la empresa pública, Jaime Palop.

El entorno

El corredor verde por el Guadaíra discurre por la margen derecha del río, a pocos kilómetros de su desembocadura en el río Guadalquivir. Es un tramo en el que el Guadaíra fue modificado por un encauzamiento, circundando la ciudad de Sevilla en su parte Sur, en donde confluyen Montequinto, Condequinto, Bellavista y Fuente del Rey, facilitando la gestión del agua y protegiendo a los núcleos urbanos de inundaciones.

Justo en ese tramo Emasesa cuenta con diversos elementos asociados a la gestión pública del agua, como la estación de aforo para medir caudales, aliviaderos de las aguas pluviales, estaciones de bombeo para la red de saneamiento y la estación depuradora de El Copero.

El río Guadaíra está actualmente en proceso de recuperación ambiental, y su tramo final, justo el de las actuaciones de Emasesa, se ha convertido en una zona de esparcimiento con importante presencia de usuarios durante todo el año. Cuenta con una rica y compleja comunidad de aves, que usa el río como lugar de paso o como hábitat permanente, así como con áreas reforestadas para la mejora ambiental y paisajística de sus márgenes.

En algunos puntos del encauzamiento se ha establecido ya una importante población vegetal de tarajes acompañada de árboles y arbustos, tanto de clima mediterráneo como de especies exóticas. Al abrigo de la vegetación, ha proliferado una importante comunidad de aves de alrededor de 100 especies.

Muchas son propias de zonas periurbanas, pero sorprende la presencia de otras poco frecuentes en el entorno de las grandes ciudades. Esto se debe a que este espacio supone un lugar de atracción para las aves que también frecuentan otros humedales singulares próximos, como Doñana, el paraje natural Brazo del Este o la laguna de Fuente del Rey, generándose un flujo de especies que se desplazan según las estaciones y la disponibilidad del agua y el alimento. El río Guadalquivir hace de eje conector y de vínculo entre estos espacios.

Cigüeña común, cigüeña negra, espátula, ánade real, martinete, garza real, garceta común, morito común, focha común o cormorán grande son aves frecuentes en esta zona, que se constituye también en un espacio para las visitas de aficionados a la ornitología.

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